Los Juegos Mundiales de robots: 2.056 máquinas competirán en una Olimpiada diferente en Pekín :: Olé

La escena parece salida de una película de ciencia ficción, pero será realidad desde este sábado en Pekín: 2.056 robots humanoides competirán durante cinco días en los Juegos Mundiales de Robots, un evento que busca llevar la tecnología mucho más allá de las demostraciones y poner a prueba qué tan capaces son estas máquinas de desenvolverse sin ayuda humana.

La segunda edición de los World Humanoid Robot Games se disputará del 22 al 26 de agosto en el Óvalo Nacional de Patinaje de Velocidad de Pekín, conocido como el Ice Ribbon, uno de los escenarios construidos para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022.

Y la escala será muy superior a la de la primera edición: habrá 2.056 robots pertenecientes a 666 equipos de 16 países, cuatro veces más equipos que en el estreno de 2025 y con representantes de seis continentes. Entre las delegaciones extranjeras aparecen equipos de Estados Unidos, Alemania, Japón, Singapur y Brasil, además de la enorme presencia local china. No habrá equipos argentinos.

Los Juegos Mundiales de robots: 2.056 máquinas competirán en una Olimpiada diferente en Pekín :: OléTambién habrá fútbol de robots.

En total, la programación contempla 50 pruebas y 1.301 enfrentamientos, de acuerdo con los datos que surgen de la página oficial, que estará subiendo, como si fuera la web olímpica, los resultados de los eventos.

De correr 100 metros a jugar al fútbol

Los robots no tendrán una sola especialidad. La competencia está dividida en dos grandes grupos: pruebas deportivas y competitivas o desafíos basados en escenarios reales.

En la parte deportiva habrá disciplinas inspiradas directamente en los Juegos Olímpicos. Los robots correrán los 100 y 1.500 metros, competirán en carreras con obstáculos, salto en largo y otras pruebas de atletismo. También habrá fútbol, una de las disciplinas que más atención genera, además de desafíos de fuerza como levantamiento de pesas y tira y afloje.

El programa también incorpora tenis de mesa, donde las máquinas deberán anticipar los movimientos del rival, desplazarse y devolver la pelota coordinando brazos, manos y visión en cuestión de milisegundos.

Atletismo de robots.Atletismo de robots.

Y hay más: artes marciales, taichí, freestyle, breakdance, hip-hop, baile deportivo y baile en pareja, con robots que deberán coordinar sus movimientos al ritmo de la música. En las competencias de danza en pareja, por ejemplo, podrán ejecutar coreografías de vals o samba.

Una gran diferencia: ya no alcanza con moverse

El verdadero salto respecto de la primera edición estará en algo mucho más importante que ganar una carrera: la autonomía.

En 2025, muchos de los movimientos todavía estaban fuertemente condicionados por la asistencia humana. En esta segunda edición, las reglas aumentaron considerablemente la exigencia.

El ejemplo más claro está en los 100 metros, que por primera vez deberán realizarse de manera completamente autónoma. Además, salvo las pruebas de 100 y 400 metros con obstáculos, las competencias de pista deberán completarse sin intervención humana directa.

El desfile con los robots, como si fuera un JJ.OO.El desfile con los robots, como si fuera un JJ.OO.

También se endurecieron los tiempos: el límite para completar los 100 metros pasó de tres minutos a apenas uno ( el récord de humanos es de 9,58 segundos, establecido por Usain Bolt en el 2009), mientras que los 1.500 metros deberán completarse en un máximo de 15 minutos, frente a los 40 minutos de la primera edición.

La idea es que ya no alcance con que un robot simplemente llegue a la meta. Se evaluarán velocidad, precisión, estabilidad y autonomía.

Deporte, pero también trabajo

La otra gran novedad es que una parte importante de los Juegos abandonará las pistas deportivas para llevar a los robots a situaciones que podrían encontrarse en la vida cotidiana.

Habrá 21 pruebas basadas en escenarios reales, incluyendo ambientes como fábricas, hoteles, hogares, hospitales, comercios y situaciones de emergencia.

Habrá medalla para el roboy y quien lo opere.Habrá medalla para el roboy y quien lo opere.

En una casa, por ejemplo, tendrán que ordenar o doblar ropa. En un escenario de emergencia deberán demostrar que son capaces de apagar un incendio. En un comercio tendrán que realizar tareas vinculadas con la preparación de alimentos. También habrá desafíos de ensamblaje, manipulación de materiales, limpieza, clasificación y asistencia.

La diferencia respecto del año pasado será fundamental: los desafíos ya no estarán limitados a escenarios artificiales diseñados exclusivamente para la competencia. Los robots deberán desenvolverse en entornos que imitan mucho más de cerca las condiciones reales de una fábrica, un hotel o una vivienda.

En estas pruebas, además, la autonomía tendrá premio: las tareas realizadas sin teleoperación recibirán una mejor valoración.

De 500 robots a más de 2.000

Los primeros Juegos Mundiales de Robots Humanoides se realizaron en agosto de 2025, también en Pekín. En aquella oportunidad participaron alrededor de 280 equipos y más de 500 robots de 16 países, con competencias que incluyeron fútbol, boxeo, atletismo, gimnasia y diferentes desafíos prácticos.

Un año después, el número de máquinas llega a 2.056 y la cantidad de equipos a 666. Es decir, el evento pasó de ser una curiosidad tecnológica a convertirse en una competencia de dimensiones mucho mayores.

China tendrá una presencia abrumadora: 641 de los 666 equipos son chinos, mientras que las restantes delegaciones llegan desde otros 15 países. En total, las máquinas participantes pertenecen a equipos de empresas, universidades e instituciones de investigación.

¿Para qué sirven estos Juegos?

Los Juegos no pretenden ser solamente un espectáculo de robots que corren, juegan al fútbol o bailan. La intención es utilizar las competencias como una especie de banco de pruebas para comprobar qué tan cerca están los humanoides de convertirse en herramientas útiles en el mundo real.

Se vienen los segundos Juegos Mundiales de robots, con una notable evolución respecto del año pasado. (@shangaidaily)

El salto desde una pista de carreras hacia una fábrica, un hotel o una vivienda busca responder una pregunta concreta: ¿ puede un robot hacer algo útil sin que una persona tenga que controlarlo permanentemente?

China apunta a que estas competencias funcionen como un puente entre la demostración tecnológica y la aplicación industrial, con la posibilidad de que las empresas no sólo compitan por medallas sino también encuentren oportunidades comerciales para sus máquinas.

Así, mientras algunos robots buscarán ser los más rápidos en los 100 metros, otros tendrán que demostrar que pueden levantar peso, jugar al fútbol, devolver una pelota de ping-pong, bailar, cocinar, ordenar una casa o responder ante una emergencia.

Una suerte de Juegos Olímpicos del futuro, pero con una diferencia fundamental: esta vez, los atletas no serán humanos.

Fuente: www.ole.com.ar

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